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Ya hemos hablado del phishing… ya sabe, cuando recibe un correo electrónico que lo engaña para que revele información personal o abra un archivo adjunto infectado. Pues bien, hoy hablaremos del hermano menor del phishing, el smishing… ¡una amenaza que está creciendo justo ante nuestros ojos!

Qué es el smishing

El nombre smishing es una combinación de las palabras «phishing» y «SMS». Significa, simplemente, phishing a través de mensajes de texto. Sencillo, pero muy eficaz. ¿Por qué? Las estadísticas recientes muestran que, en lo que respecta al phishing, cada vez somos más cuidadosos. Y aunque los ciberdelincuentes invierten tiempo y esfuerzo en hacer que su spam parezca muy legítimo, somos conscientes del peligro y prestamos cada vez más atención al abrir los correos electrónicos de nuestras bandejas de entrada. Sin embargo, con los mensajes de texto la situación es muy distinta. Esto se debe a que tenemos una relación inusualmente íntima con nuestros teléfonos inteligentes. Los usamos tanto que casi son una parte de nosotros mismos. Leemos los mensajes de texto sobre la marcha y, en promedio, ¡respondemos al 98 % de ellos! ¡Es una enorme diferencia en comparación con los correos electrónicos (que, como es bien sabido, eliminamos sin siquiera mirarlos, jaja)!

¿Son los mensajes de texto más confiables que los correos electrónicos?

Y los estafadores saben aprovecharse muy bien de esa creencia: alrededor del 87 % de todos los ataques de phishing en dispositivos móviles utilizan aplicaciones de mensajería, juegos y redes sociales. Los ciberdelincuentes intentan atraernos mediante mensajes de texto para robar nuestra información personal o infectar nuestros teléfonos inteligentes y acceder a ella. Una vez que lo consiguen, pueden robar fácilmente nuestro dinero, nuestra información o nuestra identidad. Y si usted utiliza su teléfono inteligente para asuntos laborales, los autores de smishing también pueden acceder a sus cuentas o a su información empresarial. Y esto supone aún más problemas.

Tipos de smishing

A continuación se presentan algunos ejemplos de smishing:
  • Una respuesta no solicitada que incluye su información personal (fecha de nacimiento, número de seguro social, número de cuenta) para convencerlo de que es legítima;
  • Un enlace que lo lleva a un sitio web en el que se le pide que introduzca sus datos personales. Muy a menudo, esos mensajes indican que, si no lo hace, se le cobrará por un determinado servicio;
  • Un enlace para descargar una aplicación (que normalmente es malware );
  • Un mensaje sobre la transferencia de dinero a una organización benéfica o a una entidad en el extranjero que necesita su ayuda, cuanto antes [pone los ojos en blanco].
Pero, hasta la fecha, el tipo de smishing más lucrativo de todos es el smishing bancario . Suele presentarse como una alerta por mensaje de texto (supuestamente de su «banco») que indica que se realizó una transferencia de gran cuantía desde su cuenta y que debe llamar a un determinado número para bloquear la transferencia fraudulenta. Si llama, se le pedirá que confirme su información personal y bancaria, ¡tras lo cual su dinero desaparecerá más rápido de lo que tarda en colgar!

Cómo protegerse contra el smishing

Hay algunas medidas de sentido común que puede tomar para evitar ser víctima de smishing:
  • Nunca responda a mensajes de texto de personas que no conozca.
  • Nunca responda a mensajes de texto que provengan de un número que no parezca un número de teléfono normal, como 5000. Esta es la señal más evidente de que no se trata de un mensaje de texto, sino de un correo electrónico enviado a su teléfono.
  • No haga clic en los enlaces que reciba en mensajes de texto. Si provienen de una fuente confiable, verifique si realmente tenían la intención de enviárselos.
  • No se deje tentar por ofertas urgentes, ¡ya que siempre son un intento de hackeo!
  • Nunca proporcione información personal, como su número de cuenta o el código de su tarjeta de cajero automático, por mensaje de texto. Si recibe una solicitud de este tipo de su banco, repórtela de inmediato, utilizando el número de teléfono del banco que figura en su sitio web.
  • No almacene la información de su tarjeta de crédito en su teléfono inteligente.