Combata los virus informáticos como combatimos la COVID-19
Todos los virus, tanto informáticos como biológicos, se caracterizan por propagarse con rapidez y causar daño. De hecho, la palabra virus proviene de una raíz que significa «veneno», como el de una serpiente. Este veneno solo sirve para una cosa: atacar el mecanismo de protección de su huésped. Para contrarrestar el SARS-CoV-2 (el virus que causa la enfermedad COVID-19), personas de todo el mundo están aprendiendo lecciones sencillas de higiene y aplicándolas a los virus y virus informáticos con los que se encuentran a diario. ¡Considere esto como un repaso de higiene y una lección de ciberhigiene! Al atenerse a principios de higiene sencillos y eficaces, los países de todo el mundo pueden eliminar las barreras que se interponen en la colaboración internacional. Ver contenido multimedia incrustadoEl mundo unido en la lucha contra la pandemia
El mundo está comprendiendo ahora lo importante que es trabajar en conjunto para combatir a un enemigo común. Muchos países incluso colaboran en el desarrollo de vacunas contra el virus. Médicos de zonas menos afectadas viajan a los lugares donde pueden ayudar a combatir la infección. Las organizaciones no gubernamentales (ONG) y las Naciones Unidas están uniendo esfuerzos para transmitir un mensaje unificado: quédese en casa, cuídese y evite las aglomeraciones. La ciberseguridad ocupa un lugar más alto que nunca en la agenda de las Naciones Unidas. Y los países deben trabajar juntos para combatir los virus informáticos y hacer que los ciberataques sean menos rentables para los ciberdelincuentes. Hace poco, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, afirmó: «No solo estamos luchando contra una epidemia; estamos luchando contra una infodemia». Se refería a las noticias falsas que «se propagan más rápido y con más facilidad que un virus». Esto incluye a los ciberdelincuentes que aprovechan la crisis actual creando noticias falsas sobre el coronavirus, vendiendo en línea curas falsas del coronavirus o atacando los sistemas de información críticos de los hospitales. Cuidar la higiene y la ciberhigiene es más importante que nunca. Es alentador que tantas personas y países de todo el mundo se tomen estos dos asuntos con tanta seriedad y demuestren solidaridad con sus acciones. Combatir los virus juntos es exactamente el mensaje que necesitamos para unirnos contra nuestros enemigos comunes.Coronavirus frente a virus informáticos
El coronavirus ha afectado ya a casi todos los países del mundo. Un virus biológico no discrimina por origen étnico, ubicación geográfica ni nivel socioeconómico. Su propagación es tan dinámica porque la interconexión global siempre ha implicado interacción física, a menudo entre personas que no practican una higiene adecuada. Al hacerlo, las personas han propagado el virus sin saberlo cada vez más lejos, más allá de la capacidad de contención de cualquier gobierno. En este sentido, el coronavirus, o SARS-CoV-2, se parece mucho a un virus informático. Un virus informático se propaga rápido y no discrimina. También prospera con una mala ciberhigiene y se propaga más rápido aprovechando los malos hábitos de las personas, como dejar datos confidenciales expuestos, dispositivos personales sin protección o usar redes WiFi no confiables.Higiene y ciberhigiene
«Lávese las manos, cúbrase la boca al estornudar, quédese en casa si no se siente bien»: estos son solo algunos de los mensajes importantes que la Organización Mundial de la Salud difunde a diario. Son medidas sencillas, pero no necesariamente fáciles de llevar a la práctica. Cuando todas las personas del mundo las adoptan, pueden limitar de forma significativa el alcance del coronavirus y de otros virus peligrosos. Cuando se ignoran, pueden ayudar a que el virus se propague exponencialmente más rápido. En el mundo cibernético, hay consejos muy similares que debemos seguir para mantener la salud de nuestros sistemas informáticos y mejorar nuestra seguridad en línea. Una vez más, estas reglas son sencillas, pero no fáciles. A menudo las descuidamos o las olvidamos porque requieren un poco de energía y tiempo adicionales. Pero cuando las adoptamos, desarrollamos un sistema inmunitario cibernético difícil de vencer. A continuación, le presentamos algunos trucos de ciberhigiene que recomendamos:- Establezca contraseñas seguras y complejas y cámbielas periódicamente; en ocasiones, hágalo con mayor frecuencia si se entera de una filtración de datos en alguno de los proveedores de sus cuentas;
- Actualice el software y el firmware cada vez que reciba una alerta, en lugar de pulsar «ignorar» o «intentar de nuevo mañana»;
- Instale programas antivirus en sus dispositivos para detectar las variantes conocidas de software malicioso, o consulte a su organización si puede proporcionar protección de «endpoint» de forma automática;
- Haga copias de seguridad de sus datos con regularidad, tanto en dispositivos físicos como en aplicaciones de almacenamiento en la nube;
- Conéctese a redes WiFi confiables (no a redes WiFi públicas ni a la de su vecino) y use una VPN siempre que sea posible;
- Haga de la ciberhigiene parte de su rutina para que se convierta en un hábito y no en una tarea pesada;
- ¡Pregunte por la capacitación si desea saber más sobre cómo protegerse a usted y a su familia!

